2017ko apirilaren 27tik maiatzaren 19ra bitartean David Hornback street photographerraren “Jugar: una cuestión de vida o muerte” argazki erakusketa hartzen du BilbaoArteko Kristalezko Patioa. Artista estatubatuarra, 2012an BilbaoArten bekaduna, bere lehen urteen argazkiak batzen ditu erakusketa honetan. Honen erakusketaren inaugurazioa apirilaren 27an 19:30etan izango da, BilbaoArteko Patioan.

Sarrera librea, 17:30etatik 20:30etara.

Erakusketa honetaz gain, izen berdineko argazkigintza tailerrera edota mintzaldi irekira joan daiteke interesatua.

Erakusketa hau apirila eta maiatzan zehar argazkilaritzari eskainitako jardunaldien parte da.

Jugar: una cuestión de vida o muerte

La exposición

Cuando David Hornback hizo un curso basico de fotografia en el instituto en Wichita, Kansas, en 1977, estaba empezando desde cero. El chico de 15 años no tenía ninguna experiencia, ni conocía a ningún fotógrafo. Lo único que sabía de la fotografía era que tenía muchas ganas de explorar al mundo a través del visor de una cámara y que deseaba plasmar todo ello en fotos en blanco y negro.

Como no tenía ideas predeterminadas de la fotografía, ni un manual de instrucciones sobre “cómo” se hace; simplemente se puso a jugar con la cámara. El resultado ha sido una carrera de 40 años como fotógrafo: un Pulitzer, trabajos con National Geographic, el New York Times, Stern, Geo, y muchas otras publicaciones de prestigio que le han permitido viajar a través de cuatro continentes.

Pero… ¿qué hubiese pasado si en vez de pasar el primer verano ‘jugando’ con la fotografia, Hornback hubiese realizado un curso didáctico de, por ejemplo, ‘fotografia de prensa’ o ‘fotografía de estudio’ o alguna enseñanza más ortodoxa y convencional dentro de las enseñanzas canónicas de la fotografía?

Hornback está seguro que en tal caso no habría seguido siendo fotógrafo.  Su pasión y su interés provenía, casi al 100%, de la idea de poder jugar con la fotografía. La fascinación que la imagen fotográfica ejerció en él surgía de las posibilidades de explorar el mundo—libremente—a través del visor de su camara y a su manera.
Un chico de 15 años aún no tiene muchas responsabilidades pero sí tiene mucho tiempo para jugar, hacer deporte, y seguir sus pasiones adolescentes. Un chico de 15 no quiere ni reglas ni obligaciones, solo tiempo libre para jugar y explorar su mundo.

En este contexto, el no poder ‘jugar’ con la fotografía habría determinado la ‘muerte’ de su pasión. Y en consecuencia, el ‘fin’ de una carrera de fotografía antes de empezar.

La exposición Jugar: una cuestión de vida o muerte nos lleva al comienzo de todo, a los primeros años en el mundo de la fotografía de David Hornback.

Son fotos hechas en su barrio y a lado de su casa: a su familia, a sus amigos, a los animales domesticos y a cualquier objeto que le llamaba la atención.

Todas son instantáneas captadas desde una actitud totalmente libre:  sin ningun otro propósito que satisfacer el ‘juego’ de David Hornback con su cámara.

En la exposición Jugar: una cuestión de vida o muerte podemos ver la importancia del juego en el universo personal e íntimo de David Hornback.