Doble Derrumbe centra su interés tanto en las evidencias visuales como en las contradicciones que ponen de manifiesto las transformaciones del cambio de paradigma en la contemporaneidad; tratando de establecer ciertos modos de proceder en terreno mediante perforaciones específicas, interrogándonos sobre lo que acontece.

El hecho del que parte esta propuesta, tiene su origen en el cuestionamiento de los criterios por los que se aniquilan o sobreviven en nuestro entorno algunos fragmentos del paisaje sobre otros, y que acaban determinando tanto la construcción visual como material de “lo que perdura y lo que se modifica”. Las decisiones sobre las arquitecturas que sobreviven a la crisis crónica en la que estamos inmersos, las nuevas conexiones entre lugares, las paredes que se derrumban y los muros que continúan levantándose, configuran un sistema desde el que se modelan dinámicas sociales y relaciones entre individuos. La idea se basa en no volver al escenario del suceso, sino reconfigurar el lugar de los hechos desde un accionar periférico, desatando el temblor que obliga a repensar las características de lo que nos rodea.

Doble Derrumbe cuestiona de este modo los mecanismos de creación de la imagen, y busca provocar un sistema de relaciones entre los elementos que se trabajan; textos, imágenes, sonidos, documentación y otros recursos que contribuyen a señalar algunos detonantes de la agitación permanente en la que nos encontramos.

El proyecto pretende abordar algunas líneas de fractura originadas por los procesos de desterritorialización que permiten especular con la materialidad de las instantáneas, así como replantear su ocupación en el espacio, elaborando piezas que surgen desde lo fotográfico como planteamiento, para expandir su sentido.

Doble Derrumbe explora las hibridaciones entre la imagen fija y la imagen en movimiento, así como sus posibilidades más allá de la bidimensionalidad. El objetivo consiste en construir dinámicas multidireccionales implicando diversos sistemas de producción de obra vinculados a las artes visuales. Para ello, resalta la carga intertextual que favorece las alusiones transversales de los contenidos, vinculando el contexto de lo local con lo universal, definiendo un posicionamiento como artista desde el que operar en la época de la superproducción de imágenes.

 

Edurne Gonzalez Ibañez (Sestao, 1980) es Doctora Cum Laude en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco – Euskal Herriko Unibertsitatea en 2013, donde actualmente realiza labores como docente e investigadora.

Ha participado en diversas actividades vinculadas a la práctica artística contemporánea y ha expuesto en numerosos espacios que conforman su trayectoria profesional. Entre ellos destacan: CasaGalería de México D.F., Mission Cultural Center de San Francisco en Estados Unidos, Centro Casyc de Santander, Museo de Arte Moderno CAAM de Las Palmas de Gran Canaria, Espacio Pensart de Madrid, Centro Cantieri Culturali alla Zisa de Palermo en Italia, Casa de Estudios Vascos de la Universidad de Frankfurt en Alemania, Museo de Arte Antonio Paredes Candia de La Paz en Bolivia, Galería EGGB y el Instituto Cervantes de Beijing en China.

www.edurnegonzalezibanez.com