La tecnología acompaña y define al humano desde que usamos la primera piedra como herramienta. Ahora, con la inminente llegada de la superinteligencia, nadie sabe de qué forma se va a redefinir nuestra relación con la tecnología y la realidad. Es posible que el cuerpo deje de ser necesario o que no haga falta hacer nada.

Por otro lado, nuestra respiración, al igual que la expansión y contracción del universo, son oscilaciones que componen esta realidad. Si la evolución humana forma parte de ella, en algún momento llegará a su final y comenzará el camino de retorno hacia la esencia de la materia: la geometría.

Esta pieza interactiva pretende resaltar la dualidad espiritual-tecnológica en la que nos hallamos inmersos.

Una estructura de madera da soporte a una pantalla circular, en cuyo centro habitan diferentes geometrías construidas a partir del círculo. Un punto recorre de un lado a otro las líneas que lo conforman, produciendo sonidos en los cruces. El elemento humano, que puede alterar el ángulo de dicho recorrido, también se altera a si mismo en la forma humana que se muestra tras las geometrías.

¿Somos manipuladores o manipulados? ¿Conducen el camino tecnológico y el camino espiritual al mismo sitio? Entonces, si lo único que varía es el recorrido, ¿qué es más importante, el proceso o el resultado final?

 

 

Roman Ljubimov Dacko (Prešov, 1985) se mueve entre el arte, el diseño y la tecnología, combinando disciplinas según cada proyecto. Licenciado en Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones, especialidad en Imagen y Sonido en la UPN, ha sabido reciclarse para aplicar algoritmos, fórmulas y ecuaciones, tanto a su creación musical y artística, como a sus diseños, inventos y programas.

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