Los pueblos de colonización construyeron una experiencia única de laboratorio urbano. Vinculados a los proyectos de regadío, el Instituto Nacional de Colonización se ocupó del diseño y construcción de viviendas y de entornos urbanos para dar alojamiento a los campesinos desplazados a las nuevas zonas fértiles. Citando a Manuel Calzada en su texto de presentación sobre los pueblos de colonización para la Fundación Arquitectura Contemporánea: ”La excepcionalidad del caso se explica no sólo por la libertad compositiva que ofrecía el medio rural, sino también por el prolongado período durante el cual se proyectaron y construyeron, que abarca la totalidad del régimen franquista. Los nuevos pueblos, repartidos a lo largo de todo el país y vinculados a distintas zonas regables, dan testimonio de un desarrollo que, partiendo de la misérrimas condiciones económicas de la autarquía llegaron a participar de la bonanza económica del desarrollismo de los tecnócratas”.