En mi último trabajo “Pala de plata” fui invitada a realizar una intervención en un espacio al aire libre en Santa Lucía de Ocón en La Rioja. Para la ocasión tres lugares del paisaje fueron señalados con un contorno figurado sobre el suelo en tres puntos escogidos. Excavé la tierra de cada terreno como negativo de una forma corporalmente latente, ésta se adecuaba a la manera en la que yo abordo el trabajo con mis límites físicos y espaciales de los que dispongo en cada momento. Posteriormente la escayola fue vertida sobre el hueco hasta cubrirlo y extraje los vaciados positivos.

Este gesto, que en un principio se presentaba como una solución técnica para abordar la escala de las esculturas en relación a la escala inconmensurable del paisaje, se ha convertido estructurante para el sentido en mi proceso y apunta hacia una nueva etapa que quiero desarrollar. Por un lado, aparece una cualidad antropomórfica en el reconocimiento de aspectos formales que remiten a un cuerpo humano, tanto por su cualidad física como simbólica.  Y por otro, la relación de continuidad del paisaje, ya que las piezas nacen de la materialidad corpórea de dicho paisaje y continúan en el espacio expositivo.

Claudia Rebeca Lorenzo es artista residente en Bilbao. Realizó el Master de investigación y creación en la UPV/EHU (Bilbao) y ha participado en la escuela de arte experimental Kalostra (San Sebastián) y en el Programa de Estudios Independientes del MACBA (Barcelona) dirigido por Paul B. Preciado.

En 2020 ha sido residente en Villavergerie (Huesca) y en 2019 ha sido artista en residencia en Tabakalera (San Sebastián). Entre sus exposiciones más recientes destacan Pala de plata, Sala Amadís, Madrid; Generaciones 2020, La CasaEncendida, Madrid; BI, DOS, TWO, Azkuna Zentroa, Bilbao; Perro dormido,IRJ, Logroño; Cabeza frente Cabeza, Salón, Madrid; Pliegue, Okela, Bilbao; NETA INU NI, Torre de Ariz, Basauri; Call 2017 y Luis Adelantado Valencia.