Quiero disparar flechas y lanzar cuchillos sobre piezas de cerámica torneadas y sobre pellas de barro macizas. La idea principal de este proyecto consiste en transgredir materiales escultóricos usándolos como diana, registrar la acción mediante foto y vídeo y cocer finalmente las piezas resultantes en el horno cerámico.

Romper, rasgar, pisar, golpear, quemar, disparar… no son más que otros gestos de creación.

En un incendio, el fuego se vuelve destructor, incontrolable, impredecible y caótico.

Mientras que en un horno cerámico, esa misma energía de manera controlada, reordena la estructura atómica de ciertos elementos que se vuelven más duros y resistentes.

Si consideramos que podemos ejercer cierto control sobre agentes dañinos como pueden ser el fuego o las balas en piezas artísticas, comenzamos a observar la dualidad existente entre fuente destructora y creadora.

Muchas acciones que asumimos generalmente como violentas nos permiten desarrollar diferentes lenguajes artísticos. La destrucción es otro paso en el proceso creativo.

Trabajar con estos “gestos destructivos” me ha llevado a la creación de diferentes piezas escultóricas rompiendo y fundiendo botellas de vidrio, pisando planchas de barro, agujereando objetos de metal, cerámica…

En este proyecto artístico busco explorar los límites físicos de los materiales ejerciendo una violencia explicita sobre ellos y analizar los resultados registrados mediante la documentación del proceso.