Mi interés por el euskera proviene de mi interés general en el arte y el activismo, que creo que es esencial para la comunidad vasca. Con el desglose ecológico actual y la creciente tasa de aceleración del cambio climático, se ha hecho necesario actuar ahora. La integración de los humanos y nuestro hábitat salvaje se ha descuidado ya que nos hemos domesticado, industrializado y digitalizado por completo. Mientras que la nueva generación está hipnotizada por todas las pequeñas luces, pantallas LCD, plataformas de redes sociales y juegos espacios, parece haber una cierta agencia para volver a algo local, inmediato e íntimo, la necesidad de una conexión con lo tangible.

Mi investigación reciente trata sobre lo que significa ser astronauta en la tierra, donde entran en conflicto la relación entre los elementos naturales y artificiales, animados e inanimados, tecnología, máquina y cuerpo. Me pregunto cómo al separarnos de la naturaleza, el lenguaje y el conocimiento han sido perdidos a medida que nos adormecemos, como un astronauta flotando en el espacio, Hemos limitado nuestra percepción sensorial a través de la desensibilización. Desde esta lente apocalíptica pregunto: ¿Qué es lo personal? relación con las «cosas» que nos rodean? El barro, el aire, la computadora portátil y el teléfono inteligente, eso nos hace quienes somos y nos permite comunicar nuestras ideas?

Mi práctica es una amalgama entre un humano antiguo que responde a la tierra y una fantasía tecno de ciencia ficción. Abrazo completamente la estrecha relación entre las nuevas tecnologías y la nostalgia por un pasado primitivo en busca de diferentes futuros posibles. Me parece pertinente involucrarme en la silvicultura y defender una perspectiva progresista con la que podemos mejorar la vida no solo de seres humanos sino de todas las criaturas terrestres.

En la exploración reciente de la captura de imágenes, me ha cautivado la cristalización de las imágenes digitales a través de pixelación. Me imaginé a mí misma como un receptor de fallas, una especie de  «gameboy animation», que con una red para mariposa recoge estos fantasmas brillantes que aparecen entre los paisajes reales y digitales.

Durante la residencia, me gustaría seguir trabajando sobre estas ideas, en un ejercicio de construcción del mundo. A través de una extraña colisión de un explorador tradicional y un avatar digital, recogeré muestras reales, fundiendo texturas y material de relleno en resinas transparentes para reflejar el antiguo ámbar como futuros fósiles.

Tomaré imágenes que serán alteradas a través de la manipulación digital y al pasar tiempo en el entorno, escribiré, dibujaré, imprimiré y coseré mis hallazgos de la fauna y flora local en una tela que se convertirá en una estructura de carpa. A través de un collage de objetos, imágenes e instalación Imaginaré una vida híbrida existente entre lo digital y lo real.

La vida salvaje local será presentada en una narración reinventada para transformar algo que pueda parecer bastante cotidiano en una fantasía brillante y de alta resolución. En este proceso pretendo llamar la atención sobre la naturaleza de los alrededores locales para exponer su magia y misterio. Pretendo presentar una reflexión sobre cómo interactuamos con la naturaleza a través del teléfono móvil como mediador y cómo podemos encontrar majestuosidad en ella usando también herramientas contemporáneas.