El hacer dice, todo lo que escriba aquí, tal vez, sea complementario.

No sé si hago arte, si hago escultura o qué hago. Tampoco me interesa saberlo. Solo sé que hago. No sé donde se queda el arte, porque no sé muy bien lo que es. Para mí el arte es un término muy amplio y complejo. Concretando, digo que es una extensión, prolongación de mi cuerpo, hacia elementos materiales o inmateriales. Una necesidad básica que me hace canalizar y enfocar mi energía en algo ajeno primero, que más tarde pasa a ser algo totalmente conocido y cercano a mí. Un reflejo de mi misma.

Me interesan los lugares, espacios, ambientes que ya están y los que se crean con la escultura. El transitar, el recorrido que se produce alrededor de las piezas/objetos/elementos/esculturas (para verlas y entenderlas). Le doy valor a ese movimiento concreto. Con este proyecto artístico persigo la creación de nuevas piezas de diversos tamaños, formas, materiales y texturas. Siendo la parte procesual la que más me interesa, donde el trabajo esta vivo y abierto a todo tipo de cambios, aciertos, errores, posibilidades. . . Buscar su y mi límite. Teniendo en mente la disposición de las piezas en el espacio, llegando a poder considerarse instalación. Una forma de estar y enfrentarme a lo que se tiene delante y a una misma. Veo la posibilidad de moverme en lo conocido para ir en busca de lo desconocido. Una ventana para salirme del círculo mediante la experimentación en un nuevo espacio y contexto. Un impulso al vacío. (…)

Leyre Arraiza. Vive/trabaja/estudia en Bilbao. Su trabajo se centra en la escultura influenciada por la arquitectura; aunque atraviesa y explora otras disciplinas. En 2017 obtiene el título de Técnico Superior de Obras de Decoración (Pamplona). En 2021 se gradúa en Bellas Artes (UPV/EHU). Actualmente cursa el Máster en Investigación y Creación en Arte Contemporáneo (UPV/EHU). Su trabajo ha sido expuesto en Matadero (Madrid, 2020), Encuentros de Arte Joven de Navarra (Centro Huarte, 2021), Bizkaia Aretoa (Bilbao, 2021), ArtEIA.21. (Erandio, 2022), Palacio Condestable (Pamplona, 2022), Casa de Cultura Sanz Enea (Zarautz, 2022) y recientemente ha participado en el proyecto Harriak de Eremuak (Balmaseda, 2022).