El proyecto iniciado en Casa de Velázquez proponía explorar los sueños basándose en la peculiar relación que desarrolló la literatura española con ellos, del Barroco hasta ahora (de autores clásicos como Cervantes y Calderón de la Barca a obras más contemporáneas de Unamuno o Fernández Mallo). Su manera peculiar de hilar la ficción literaria al sueño, con la meta de cuestionar nuestra definición de la «realidad», yendo y viniendo del uno al otro y jugando a mezclarlos hasta que se vuelvan inconfundibles, fue un asunto que profundizé gracias a intercambios repetidos con la profesora de literatura española Teresa Gómez Trueba, y que me sirvió de punto de partida para pensar mi proyecto fotográfico. Ya que esta confusión entre la ficción y el sueño nos habla ante todo de un posicionamiento frente a la realidad y de una manera de concebir el imaginario humano, adapté este postulado literario en fotografía estableciendo un paralelo entre la ficción e internet. Trabajé para mezclar procesos analogos «tradicionales» e imágenes recuperadas, con la voluntad de crear un nueva materia fotográfica que establezca una confusión en cuanto a la experiencia (propia o ajena) de la que nace la imagen fotográfica, y que podría leerse como un reflejo del imaginario humano en nuestro tiempo de virtualización e hiperconectividad.

Me gustaría terminar de desarrollar esta investigación centrándome en los mecanismos oníricos y estableciendo un repertorio fenomenológico de los distintos tipos de imágenes que aparecen en sueño o lo evocan durante la vigilia. Conservando la propuesta de mezclar técnicas y dispositivos análogos con imágenes virtuales, quisiera pensar un conjunto de piezas para la oscuridad, usando la luz como metáfora y condición física de aparición de las fotografías, destacando así su peculiaridad fenomenológica. También quisiera recrear dispositivos pre-cinéticos basados en mecanismos ópticos como la persistencia retinaria y la estereoscopía, ya que ponen en evidencia que nuestra percepción construye literalmente la «realidad» al mismo tiempo que define nuestros mecanismos mentales. Por lo tanto el conjunto de piezas que contemplo incluíría un praxinoscopio, una visionadora estereoscópica, visionadoras de diapositivas, ambrotipos realizados a partir de negativos digitales, cajas de luz e impresiones en chorro de tinta.