En los estratos de sedimento de roca oscura (“beach-rock”) que cubren las playas de Getxo (Vizcaya) en Tunelboka y Gorrondatxe, existe un sistema estratigráfico que no es sólo geológico, sino también cultural. Fragmentos de roca cargan la insignia de su historia material. Una historia que nos desplaza atrás en el tiempo hasta los Altos Hornos de Vizcaya y la Sociedad General de Productos Cerámicos, cuyas marcas pueden ser todavía observadas en fragmentos de ladrillos refractarios y otros productos manufacturados: Suarry; Uriarte Hermanos y Compañía; Procersa; Glenboig.

Numerosas fracciones de estos escombros que en su día fueron vertidos al océano, yacen hoy expuestos en un estrato conglomerado de escoria procedente de las fundiciones. Su remarcable nivel de dureza y compactación (dado que sus materiales de procedencia han sido datados entre cuarenta y ciento quince años de antigüedad), existen hoy no sólo como testimonio de la Revolución Industrial en el estuario de Bilbao, sino como fósiles para la nueva edad del Antropoceno. Tunelboka y Gorrondatxe, conforman un registro geológico de referencia a nivel mundial en el que se puede estudiar la huella que la actividad humana ha dejado a nivel estratigráfico, y el modo en que la influencia antrópica está cambiando los sistemas de funcionamiento planetario.

Más allá de los problemas del Calentamiento Global, el Cambio Geológico y La Sexta Gran Extinción, el Antropoceno representa la oportunidad para ser humano de re-evaluar el constructo del orden natural de las cosas, construido desde una perspectiva cultural que separa lo materialmente vital de lo inerte. El Antropoceno colapsa las esferas de lo biológico y geológico, concibiendo al ser humano como entidad geológica y reforzando la idea de que cualquier forma vital —bios— se encuentra íntimamente ligada a lo inorgánico —geos, meteoros.

Son estas esferas de pensamiento junto a la idea del fósil antrópico y el tiempo geológico, las que deseo materializar durante mi estancia en BilbaoArte, por medio de la utilización de sus instalaciones dedicadas a la producción escultórica y el inestimable seguimiento de sus especialistas. Considero que no hay sitio más propicio para la realización de este proyecto, debido no sólo a la cercanía de los espacios que conciernen a esta investigación, sino por su importancia en el contexto geológico y cultural de Bilbao.

Miguel Sbastida (1989, España) es un artista visual que trabaja en los ámbitos de la escultura, la video-instalación y la performance, en una investigación en torno al tiempo geológico, los ciclos materiales, las ecologías culturales y el cambio
climático.

A lo largo de los últimos años, ha explorado minuciosamente su relación con el mundo mineral, a través de perspectivas matéricas, epistemológicas, geopoéticas y vital-materialistas. En sus obras, Sbastida traza puntos de conexión entre lo biológico y lo geológico, lo cultural y lo natural; insistiendo e incitando a mirar el mundo desde perspectivas que rechazan las jerarquías antropocéntricas que imponemos en la naturaleza, y las divisiones entre lo vital y lo inerte.

Piedras que murmuran memorias; desplazamientos de hielo glaciar; heridas en el tiempo geológico; botellas recolectando agua en un día lluvioso; convertir el cuerpo en una roca...
Por medio de la investigación in-situ, la performance duracional, el estudio de especímenes (dibujo, reproducción, examinación, descontextualización), y la producción objetual (mapas, rocas, esculturas, video), Sbastida cuestiona los
límites tradicionales entre lo humano y lo no-humano, activando espacios para el desarrollo de pensamiento crítico, eco-feminismo, conservación medioambiental, y una posible reevaluación de nuestra relación con el Organismo Terrestre.

Sbastida ha realizado un Master in Fine Arts en el School of the Art Institute of Chicago (2015-17), gracias a una beca de posgrado de Obra Social La Caixa. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid (2007-12) y ha realizado estudios becados para licenciatura en Holanda (2011) y Canadá (2012). Su obra ha sido expuesta en España, Estados Unidos, Holanda, Reino Unido, Portugal, Canadá y Corea del Sur; y forma parte de la colección del Davis Museum, el School of the Art Institute de Chicago, la Universidad de Ottawa y la OneMinutes Foundation.