Este proyecto nació por un interés en la línea, que en parte fue resultado de una obra gráfica que realizaba anteriormente para una marca comercial. Al haber trabajado con serigrafía un tiempo y los dibujos que hacía con línea de rotulador negro, me aficioné a esa estética y decidí llevarla al campo pictórico.

Tiene una base de obra de pequeño formato que empecé en 2017 en el que doy importancia al empleo de diferentes materiales y técnicas como papel, collage, serigrafía y en algunos casos, pintura y espray. Son fundamentalmente en blanco y negro.

Tiene influencias gráficas, del punk, y la fotografía de moda en blanco y negro. De hecho, empiezo recogiendo imágenes de revistas de moda como Purple o Another Magazine que colecciono hace años y suelo cortarlas con cuchilla, juego a ensamblarlas de nuevo, a mezclarlas, como si fuera un collage cubista o un puzzle.

Tiene todas las características del lenguaje pictórico abstracto, el gesto, expresionista a
veces, la pintura con pincel, el rotulador con bordes definidos, el barrido a veces, la imagen cortada con cúter que atraviesa y vuelve a hacer principal el contenido del fondo…

Es la primera vez que trabajo casi en contra de crear una composición. Trato de buscar
algo nuevo, jugando con áreas donde hay mucho detalle y en otras aparece el lienzo, la pintura se interrumpe; el tiempo juega un papel muy importante aquí. Deja ver qué elecciones se han hecho mientras se crea el cuadro.

Decía antes que el tiempo es importante en ella porque el cuerpo se convierte en algo performativo, sobre todo en la obra de gran formato. Uso tanto métodos tradicionales como de ordenador: serigrafía, pinceles, rotuladores o dibujos creados con Ilustrator. Hay partes que se trabajan como en grabado o en Photoshop, por capas. El hecho de trazar una plantilla manualmente hace que puedas reproducir un gesto o marca, incluso una pincelada. Eso hace posible la repetición de ello de una zona a otra del cuadro y eso también me interesa; hace también que ya no sea una pincelada pongamos de ejemplo, directa sino mediada. La figura, si la hubiera, es el recorte por dentro o sólo el contorno subrayado por el espray, o la mancha de pintura o lo es el rotulador. No hay una respuesta, ese dualismo abstracto/figurativo ha estado siempre en mi obra.

Silvia Olabarría (Bilbao, 1974). Licenciada de Bellas Artes con especialidad en Pintura por la UPV/EHU (Leioa, 1998) y Erasmus en la Ecole Nationale des Arts Plastiques et Visuels (Mons, Bélgica, 1997). Participa en talleres de Fotografía en Central Saint Martins School of Arts (Londres, 1998) y en 2002 realiza un Máster en Teoría y Práctica del Arte Contemporáneo en la Universidad Complutense de Madrid.