Del 15 de noviembre al 20 de diciembre de 2019, //CA (Calle Montera 32, 6-5, Madrid) acoge la exposición Do nothing club de Mikel Escobales.

Do nothing club explora las ideas que adoptan otros cuerpos o actitudes y que a través del lenguaje terminan dislocando su sentido. El proyecto está vinculado a la escultura, la serigrafía, la pintura y a otros procesos que se apoyan en inflexiones de otras entidades.

Me interesa que las cosas surjan de una manera orgánica, aunque sistemática y vulnerable. Al adoptar una pauta, sugerimos un proceso que puede terminar en una reconfiguración singular e impredecible. Aunque, más allá de mis intenciones o de la disposición hacia los materiales y a los procesos de reproducción, que no se dan en un orden específico, las ideas aparecen como nexos de experimentos dirigidos. Si el mismo proceso se realiza varias veces, la técnica intenta saltar en línea recta, modelando el trabajo y prometiendo multiplicidad y diferencia entre lo orgánico y lo sistemático. Un procedimiento que se enrolla sobre sí mismo; desde el comienzo hasta el final y a la inversa.

En resumen, el proyecto no se centra en una metodología específica, sino que se construye a través de un imaginario de objetos y ritmos que toman forma de ensayos o abstracciones. Se plantea como un proceso orgánico-sistemático, donde las formas reproducen, copian y esquivan su representación desde otros medios. Algunas veces, cuando un grupo de piezas toma forma, su vinculación parece crear algo externo a ellas, algo que es diferente del contenido en sí mismo. Eso sugeriría que las obras son experimentos de otra cosa, cuando lo más importante es el gesto que da como resultado la cosa en sí, y cómo aparece en ese momento.